Nos perdemos en el intento de mejorar, crecer, ayudar, y entregarnos para construir un mundo mejor , donde ponemos ilusiones, dedicamos tiempo , esfuerzo, y queremos realizar nuestros sueños para conseguir ser felices y sentirnos plenos en cuerpo y alma.
El factor tiempo es determinante en todo lo que proyectamos y queremos realizar, hasta el punto de que no saboreamos el camino por llegar al fín, al objetivo que nos mueve y nos impulsa, a ese destino que con el tiempo nos creamos y que muchas veces en el frenético ritmo por conquistarlo, simplemente, nos perdemos.
Y hago alusión a este Faro (de Orchilla en la isla de El Hierro),como símbolo de presente, estático, firme, disponible, útil, accesible, y guía de luz ,que con toda naturalidad nos indica el camino, y sobre todo, en los momentos en que las tormentas nos baten, sacuden y nos hace perder toda esperanza de continuar, llegando al momento de la rendición y abandono, hasta que aparece El Faro, ese destello de luz que nos indica el camino , y nos recuerda que existe un sueño por conquistar, y ese sueño está aquí y ahora y sólo existe en presente.


